Reporteros Sin Fronteras (RSF) cifra en 67 los periodistas asesinados en el último año, de los que al menos 53 fueron víctimas de la guerra o del crimen organizado, lo que convierte al año 2025 en el más mortífero para la profesión. Casi la mitad de estas muertes, un 43%, se produjeron en Gaza, donde los reporteros trabajaron bajo el fuego del Ejército de Israel y Hamás.
503 periodistas permanecen encarcelados en 47 países.
El informe, publicado este pasado 9 de diciembre, detalla que
503 periodistas permanecen encarcelados en 47 países, con
China como la mayor cárcel del mundo para la prensa (121 detenidos), seguida de
Rusia (48) y Birmania (47). Rusia es además el país con más reporteros extranjeros entre rejas, con 26 ucranianos detenidos, mientras que
Israel mantiene a 20 periodistas palestinos encarcelados.
Además, RSF documenta 135 periodistas desaparecidos en 37 países, el 72% de ellos en Oriente Medio y América Latina, con Siria (37 casos) y México (28) como principales focos. La organización registra también 20 periodistas secuestrados, siete de ellos en Yemen, convertido en el epicentro de los raptos durante el 2025.
135 periodistas desaparecidos en 37 países.
México se consolida como el segundo país más peligroso del mundo para la prensa (primer país más peligroso sin conflicto bélico), con nueve periodistas asesinados en 2025, en un contexto que RSF vincula al recrudecimiento de la violencia del crimen organizado. En Ucrania y Sudán, los ataques de los ejércitos regulares y de grupos armados mantienen a estos países como escenarios especialmente letales para los reporteros.
El director general de Reporteros Sin Fronteras, Thibaut Bruttin, advierte que “el odio a los periodistas y la impunidad de los agresores han llevado a este balance”, con 67 reporteros asesinados “no por accidente, sino como objetivos deliberados por su trabajo”. Asimismo, acusó a gobiernos y organizaciones internacionales de fracasar en la protección efectiva de la prensa.