El pasado 20 de marzo se celebró el Día internacional de la felicidad, una fecha proclamada por Naciones Unidas en 2012 para recordar que la felicidad es una meta humana. Con este día La Asamblea General de la ONU pide "un enfoque más inclusivo, equitativo y equilibrado del crecimiento económico que promueva la felicidad y el bienestar de todos los pueblos".
Coincidiendo con esta jornada, se publicó una nueva edición del
Informe Mundial de la Felicidad 2026, basado en encuestas del
Gallup World Poll sobre satisfacción vital. La edición de este año pone el foco en el bienestar en la era digital y analiza el impacto de las redes sociales en ella, además de ofrecer la clasificación de países según sus niveles medios de felicidad.
Según este informe, Finlandia encabeza el ranking por noveno año consecutivo, con una nota media de 7,76 sobre 10, seguida de Islandia, Dinamarca, Costa Rica y Suecia. Completan el ‘top ten’ Noruega, Países Bajos, Israel, Luxemburgo y Suiza. Estos países se caracterizan por altos niveles de apoyo social, baja percepción de corrupción, buena calidad institucional y fuertes sistemas de educación y sanidad, factores que el informe asocia a mayores niveles de satisfacción vital. Sorprende la presencia de Israel en el puesto 8 del ránking, país que participa en varias guerras desde el año 2023.
España, en cambio, desciende al
puesto 41 del ranking, varios escalones por debajo de su posición en anteriores estudios. El retroceso refleja un deterioro progresivo en la percepción subjetiva de bienestar, marcado por la huella de la
crisis económica, la
pandemia y la
incertidumbre política. Todo ello en un contexto en el que los jóvenes consumen cada vez más horas de
redes sociales y noticias negativas desde el móvil, algo que
Mental Health America y
Social Science Medicine relacionan con un
aumento de la ansiedad y el malestar.
El Informe Mundial de la Felicidad subraya también la brecha generacional y la importancia del entorno digital, mientras algunos países mantienen niveles altos de satisfacción entre jóvenes y mayores, en otros se observa un descenso claro de la felicidad juvenil, especialmente donde hay un uso intensivo de redes sociales y un clima informativo muy polarizado. De ahí que la ONU insista en que gobiernos, escuelas, empresas y organizaciones incorporen el bienestar y la salud mental en sus decisiones, y en que “todas las personas, de cualquier edad”, se sumen a este día para reflexionar sobre "qué les hace felices en su vida cotidiana".
En este contexto, en Corresponsales de Paz analizamos, junto a Juan Serrano, humanista y profesor de la Universidad Francisco de Vitoria, qué significa “ser feliz” para los jóvenes de hoy, que viven una realidad marcada por guerras, crisis y conflictos geopolíticos. A partir de esa idea, el episodio explorará si la felicidad puede entenderse como algo puramente individual o si, en realidad, solo cobra sentido cuando se construye con otros.